lunes, 20 de julio de 2009

Gabriela Fiore




Obra: Paso Doble

ESCENA I

UN CAMARIN DE UN RESTAURANT-CONCERT DE CUARTA EN AGOSTO DE 1977. EN REALIDAD SE TRATA DE UN LUGAR QUE HACE LAS VECES DE DEPÓSITO, DE MANERA QUE ANACRÓNICAMENTE JUNTO A ENSERES DE TOCADOR HAY UNA ESCALERA DE APOYO, UN CATRE ROÑOSO, ALGUNOS PAQUETES DE HARINA, APILADOS EN UN ESTANTE. SOBRE LA MESA CLUECA QUE SIRVE DE TOCADOR, UN ESPEJO DE MANO GRANDE CUIDADOSAMENTE PUESTO SOBRE TRAPOS Y SOSTENIDO POR UNA LÁMPARA Y UNA RADIO GRANDE, VIEJA Y DETERIORADA. UN PEINETÓN Y UNAS CASTAÑUELAS. UN SOMBRERO TÍPICO DE TORERO SE APOYA EN EL RESPALDO DE UNA SILLA. COLGADO EN UNA PERCHA, DESOLADO, UN VIEJO VESTIDO DE BAILAORA. UNA PALANGANA EN EL PISO. HACIA EL FONDO, LA ENTRADA A UN PATIO EL CUAL HAY QUE CRUZAR PARA IR HACIA LA HABITACIÓN DE ZARZAMORA Y LEÓN. A LA DERECHA, LA SUPUESTA ENTRADA A PATAS DE ESCENARIO. EN UN COSTADO, SOBRE EL CATRE, HAY UNA CAJA DE ZAPATOS CON AGUJERITOS, UN CALENTADOR A GAS Y UNA JARRITA.


ENTRA AL ESPACIO DESDE EL FONDO LA ZARZAMORA SEGUIDA POR POROTO. ELLA ES CINCUENTONA, ENTRADA EN CARNES. LLEVA UN TAPADO DE PIEL SINTÉTICA SOBRE LOS HOMBROS Y UNA BUFANDA ROJA QUE POCO TIENE QUE VER CON EL RESTO. DEBAJO DEL TAPADO UN VESTIDO DE BAILAORA FLAMENCA BASTANTE CACHUZO. SU RUEDO GASTADO POR EL RECOCIDO CONSTANTE SE AGITA CON EL CAMINAR A VECES EXCESIVAMENTE INSINUANTE, CASI PATÉTICO, DE LA MUJER. POROTO ES ALTO, FLACO AL EXTREMO, 32 AÑOS, LLEVA UNA PEQUEÑA VALIJITA Y UNA GUITARRA CON FUNDA QUE CUIDA TODO EL TIEMPO CON ESMERO. TIENE INSTALADA LA SONRISA ADMIRATIVA Y CURIOSA DE QUIENES LLEGAN A UN LUGAR POR PRIMERA VEZ.


ZARZAMORA: CON FORZADO ACENTO ESPAÑOL. Un frío que pela.

POROTO: Sí, hace. Más acá está bien.

ZARZAMORA: ABRE LAS MANOS COMO PRESENTANDO EL LUGAR. El camerino... SE TROPIEZA CON LA ESCALERA DE APOYO. RAPIDA, ACLARA. ...provisorio. El lugar está en reparaciones. Tú sabes.

POROTO: RESPONDE LITERAL. No, no sabía. No.

ZARZAMORA: MIRA EL LUGAR. ARMADA. ¡Mira tú el espacio que me dan para prepararme! Si parece una ratonera. Es que aquí no se respeta el oficio de una. Yo he trabajao con Pedrito Rico, caramba. Antes sí, antes se respetaba la trayectoria. A ver si alguien iba a maltratar a una Imperio Argentina o a una Lola Membrives. ¡Qué va! Que con ellas presentes ni volaba una mosca. Pero ahora lo mÁs importante es ser joven, lo demás, a la basura. ¡O a la ratonera ésta! ¿Qué sería lo justo? ¡Que le dieran esta covacha... SE LE ESCAPA EL ACENTO PORTEÑO. FUERTE. ...a la cabecita negra ésa que recién empieza!

POROTO: COMO ALGO LÓGICO. "Dedecho" de piso.

ZARZAMORA: ELLA NO LO ESCUCHA. HA EMBALADO. Putona, la negrita. LA MALA PALABRA CAUSA CIERTA IMPRESION EN POROTO. Meta mover las caderas para hacerse la cubana. ¿Qué cubana digo yo? ¡Si es de Quilmes! ¡De una villa roñosa al lado del río es! Y todos atrás, pidiendo que le cuente cosas de su tierra. ¡Su tierra! De lo único que puede hablar es de la cervecería. Pero claro, nadie le dice nada, como es joven. ¡Cubana! Como si con eso se hiciera una artista. Pero la tienen asÍ. PALMA DE LA MANO HACIA ARRIBA. Le dieron el camerino con estufa. ¡Si hasta la dejan elegir la comida!! LO MIRA. RECUPERA EL ACENTO Y EL TONO SUPUESTAMENTE FINO Y GALAICO. CIERTA INSINUACION. LO TRATA DE USTED Y DE TU ARBITRARIAMENTE. Sientesé. POROTO MIRA, SE VA A SENTAR EN LA SILLA EN DONDE ESTA EL SOMBRERO DE TORERO. LA ZARZA RAPIDAMENTE SE ADELANTA, SACÁNDOLO. No me aplaste el vestuario. TOMA EL SOMBRERITO. Bueno, lo que queda de él. REFIERE A SOMBRERO. Era del anterior guitarrista. Lo único que dejó. SE ENSOMBRECE. POROTO APENAS ASIENTE. ELLA CAMBIA. Cuentemé de usted.

POROTO: ¿Yo? Eh...

ZARZAMORA: LO CORTA. BUSCONA. No será un picaflor, ¿verdad?

POROTO: ¿Yo? NIEGA. Fantasioso. Me gustan las chicas que no conozco. ELLA LO MIRA CURIOSA. ACLARA. Las de la tele. Nélida Lobato me encanta. SACA FOTO DE LA VALIJA. Hizo una función en mi pueblo y me dejó una foto. Es linda, ¿la conoce?

ZARZAMORA: NI MIRA LA FOTO. DESPRECIA. Detesto la televisión. Prefiero el arte en vivo. LATIGUILLO. Tú sabes.

POROTO: RESPONDE LITERAL. No, no sabía. A mí me encanta. Dicen que se viene la televisión con colod, quién sabe, ¿no? Como el cine. El cine me gusta mucho también. En mi pueblo, todos los sábados un panchito y a la sala: dos películas pod "tdres". ¿Usted filmó?

ZARZAMORA: Pues claro. POROTO VA A REPREGUNTAR. ELLA CORTA EL TEMA RAPIDA. Pero allá en España. ¿Y el teatro? ¿Te gusta?

POROTO: ¡Sí! Cada vez que va una compañía al pueblo estamos ahí. Todo el tiempo vamos. CORRIGE, CIERTA TRISTEZA. Bueno, íbamos.

ZARZAMORA: ALERTA. ¿Ibamos?

POROTO: Mamá y yo. Vimos un montón de funciones. ENUMERA. “El Conventillo de La Paloma”, “Tu cuna fue un conventillo”, “Hay fiesta en el conventillo”.

ZARZAMORA: Mucho inquilinato se ve.
ENTRA LEÓN, CINCUENTÓN, PANZA PROMINENTE QUE INTENTA VANAMENTE OCULTAR DETRÁS UN TRAJE DE TORERO QUE LE QUEDA VARIOS NÚMEROS MAS CHICO, PELUQUÍN. ESTÁ FURIOSO.

LEÓN: ¡Manga de brutos, atorrantes! VA HACIA LA CAJA DE ZAPATOS Y LA DESTAPA, MIRA A SU INTERIOR. No entienden de la sensibilidad humana. LEVANTA LA VISTA. No entien... VE A POROTO. ¿El joven?

ZARZAMORA: A POROTO. León, mi parteneire. El joven es nuestro nuevo guitarrista.

LEÓN: ¿Desde cuándo?

ZARZAMORA: Desde el mambo.

LEÓN: ¡Hace dos cuadros!

ZARZAMORA: Ajá.

LEÓN: ¿Por qué no se me avisó?

ZARZAMORA: Porque tú estabas muy entretenido pizpeando a la cubanita. No quise interrumpir.

LEÓN : CIERTO DISIMULO. Me pidió que le mirara el número. ZARZAMORA LO MIRA. Quiere que la dirija un poco. A la larga o a la corta el oficio se hace valer.

POROTO: COMEDIDO. Y sí. El oficio es el oficio. LEÓN LO MIRA.

ZARZAMORA: CON DESPRECIO. SINCERA. Da igual. VA HACIA POROTO. MANEJA LA DOBLE INTENCIÓN. Le he tomado una prueba en el fondo. Buen rasguido.
LEÓN: SE LE PEGA, BRONCA. ¿La señora se olvida que somos socios?

ZARZAMORA: HISTERICONA. Estoy harta de bailar con una casette. Para ti es diferente, pero yo no puedo, me desconcentro. A POROTO. Una bailaora debe tener su guitarrista, ¿no? No puedo. BAJA LA VOZ, A LEÓN. Aceptó no cobrar a cambio de un lugar para dormir. Quiere aprender.

LEÓN: CAMBIA. Ah. Un partiquino.

ZARZAMORA: Ni eso. LEVANTA LA VOZ. Nunca estuvo arriba de un tablao, ¿no es verdad?

POROTO: No, digo sí, más tengo ganas. Muchas ganas. LEÓN LO MIRA. POROTO SE ADELANTA. SE LIMPIA LEVEMENTE LA MANO EN EL SACO Y LE SE LA TIENDE A LEÓN. Un gusto.

LEÓN: LO MIRA SIN DARLE LA MANO. ¿Su nombre?

POROTO: MASCULLA. Dicaddo.

LEÓN: ¿Eh? ¡No le oigo!

POROTO: MÁS FUERTE, VIOLENTADO. Dicado Dava.

LEÓN: ¡¿Cómo?!

POROTO: MOLESTO Y AL DESCUBIERTO. ¡Dicado Dava!

LEÓN: CIERTO TONO FESTIVO. ¡Habla mal!

POROTO: RUBORIZADO. Una nada. Un inconveniente con la ede. A veces me trdavo.

ZARZAMORA: MIENTE GENTIL. No me había percatado.

LEÓN: MIRA A ZARZAMORA FEROZ. CAE EN LA CUENTA DE LAS INTENCIONES DE SU

MUJER. ¡Lindo guitarrista te encanutaste!

POROTO: Con la música no se nota.

LEÓN: Más te falta. LO MIRA. LO MIDE. ¿Así que nuevo, che? POROTO ASIENTE. ¿Edad?

POROTO: Tdreinta y dos.

LEÓN: ¡Grande pa'mear sentado! ¡Trabajó antes?

POROTO: ASIENTE. Con mi mamá. En el negocio.

LEÓN: ¿Qué negocio?

POROTO: Medcedía.

LEÓN: ¿Eh?

ZARZAMORA: Mer-ce-ría.

LEÓN: DIVERTIDO. ¿Vendía botones?

POROTO: ASIENTE CON PUDOR. RÁPIDO ACOTA. Mas lo mío es la música. Estudié con

Madame Benzi. ¿La conoce?

LEÓN: Ni idea, che. ¿Toca español?

POROTO: Toco, mas lo que me encanta es el tango.

LEÓN: DESPRECIATIVO, SENTENCIA. Muerto. POROTO LO MIRA INTERROGANTE. El tango crepó hace rato.

POROTO: INGENUO. ¿Sí?

LEÓN: Música de otra época, de cuando se bailaba con típica con cuatro bandoneones y todo. De eso ya no queda. VA HACIA LA CAJA DE ZAPATOS LA ABRE LE HABLA A LA CAJA. ¿Qué se escucha hoy? Rock. Eso no es música. Kilombo, huevadas y a otra cosa. El tango, muerto y enterrado. Nunca más.

POROTO: Yo escucho. Alba Solís me encanta. La veo siempdre en Grdandes Valodes.

LEÓN: A LA ZARZAMORA, BAJO. ¿De dónde lo sacaste?

ZARZAMORA: PORTEÑA. BAJA. Vino a pedir de mozo. Lo vi con la guitarra. Justo.

LEÓN: ¿No será chorro como el otro?

ZARZAMORA: ¿Le viste la cara?

LEÓN: LO MIRA. MIRA A ZARZAMORA. Los mongólicos también afanan.

POROTO: A LEÓN, SOLICITO. BLANDE LA GUITARRA. ¿Le toco?

ZARZAMORA: RECUPERA ACENTO. Está bien, hijo. Yo ya te he aprobado. LEÓN LA MIRA.

ELLA BAJA LA VOZ. A LEÓN. Lo necesitamos.

LEÓN: SE LA TIENE QUE TRAGAR. Una monada. A POROTO. Plata no hay... A ZARZAMORA. ¿Le dijiste?

POROTO: Ningún inconveniente. Si hay comida y una cama. Con nada yo estoy bien.

LEÓN: LO MIRA. Así que tanguero. POROTO ASIENTE. No es muy de tu época.

POROTO: Ya sé. Mis amigos escuchan Génesis y yo Goyeneche. MIENTRAS HABLA OBSERVA LA CONDUCTA DE LOS DOS QUE ESTÁN TRANQUILOS DESPUES DE LA DISCUSIÓN. Los discos estaban en casa; de mamá los discos, vió? Cuando mamá hacía la comida yo me iba al winco, ponía los LP o los simples, depende, y meta tango, tango y tango. SE ENTUSIASMA. Tengo todos los tangos acá. SEÑALA LA CABEZA. Todos, ¿eh? Nunca me piedo grdandes valodes. Me gustan todos. Robedto Dufino me encanta.

LEÓN: RECUERDA. ¡Boby Terré!

POROTO: ¿Eh?

LEÓN: Nada, cosas de otra época, de cuando el tango vivía. DESPIADADO. Y Rufino tenía voz.

POROTO: TERCO. BAJITO) A mí me gusta “La Prdincesa está trdiste”. LEÓN SE VUELVE A MIRARLO.

ZARZAMORA: Y haces bien que te guste. ¿Y tú, no cantas?

POROTO: ¿Yo? Ojalá. Mas no puedo pod el pdroblema. SE SEÑALA LA BOCA. Mas estoy haciendo un tango.

ZARZAMORA: LE TOCA LA CABEZA, ENTRE SENSUAL Y TIERNA. Mira que monada, compositor.

POROTO: No, la letdra hago. Cuesta. Una letra especial es.

LEÓN: ¿Especial?

POROTO: EVASIVO. Especial, sí. Lo estoy haciendo. Me falta el final. Un poco más. En poco tiempo lo finalizo y ahí me hago famoso. LEON LO MIRA MAL. Un chiste. De chico que sueño con las tablas, las candilejas, así se dice, ¿no? ZARZAMORA ASIENTE Y SONRIE YA ENTERNECIDA. Candilejas. SE LE OCURRE. ¿Acá hay?

ZARZAMORA: Si le puedes llamar candilejas a esos cuatro tachos locos. LO MIRA, REGISTRA CIERTA DESILUSION EN POROTO. Sí, hay.

POROTO: SONRIE, ILUSIONADO. Ah, me da una emoción. Vea. Vea. EXTIENDE SUS MANOS A ZARZAMORA. Me sudan las manos. LA ZARZAMORA LE TOMA LAS MANOS ENTRE LAS SUYAS. LEÓN ADVIERTE EL GESTO. Yo sé que esto es lo mío. SE LE ESCAPA. Por eso me escapé.

LEÓN: ALERTA SE PARA VA HACIA ÉL. ¿Se escapó?

POROTO: No.. SE PONE NERVIOSO. Un decid. Me fui. Me fui para sed adtista.

LEÓN: ¡Lindo artista sin erres !

POROTO: Con la viola no se...

LEÓN: Ya sé. A ZARZAMORA. EMPIEZA CAMBIARSE DE ROPA ¿Le dijiste lo que tiene que tocar?

POROTO: RÁPIDO. La Zadzamoda y Francisco Alegrde. Las sé completas. ¿Gusta que le toque?
LEÓN: ¿Y el rasguido para la declamatoria?

ZARZAMORA: Se me olvidó.

LEÓN: LE ECHA UNA MIRADA DE AQUELLAS. VUELVE A POROTO. Escuchame, pibe. Yo soy recitador. Digo versos. ¿Sabe qué es decir versos?

POROTO: ASIENTE. Poesía.

LEÓN: Psé. En este momento en mi repertorio están “Profesía” y “A tu vera”. Antes decía "La casada infiel", pero ahora no conviene. Estoy por incorporar otros versos pero... LA ZARZAMORA RIE PROVOCADORAMENTE. LEÓN SE VA FURIBUNDO HACIA ELLA. En cualquier momento. El día menos pensado.

ZARZAMORA: A POROTO. No le creas. Hace quince años que viene diciendo lo mismo.

LEÓN: El éxito de un repertorio depende de la elección. Y una buena elección necesita tiempo. Versos hay millones, pero que puedan impactar en la gente... ¿cuántos? Cuántos, ¿eh?

ZARZAMORA: Eso pregunto yo: ¿Cuántos esta noche?

LEÓN: NATURAL. Dos señoras en la primera fila. Un tipo mayor a la derecha. Tres muchachones al fondo. Una boquita. Te van a decir barbaridades.

ZARZAMORA: Con una estocada los callo, ya verás.

LEÓN: Muchachones busca roña. Ni bien salí empezaron a cantar la marcha.

ZARZAMORA: ¡No!

LEÓN: BESA LOS DEDOS EN CRUZ. ¡Por ésta! Están buscando lío, se ve.

ZARZAMORA: Cabecitas.

LEÓN: Resentidos. Eso. A POROTO. ¿De dónde sos?

POROTO: Dedó, Prodvincia de Buenos Aides.

LEÓN: ¿De dónde?

POROTO: Dedó. REMARCA. De-dó.

LEÓN: PIENSA. Deró. Deró.

ZARZAMORA: COMPLETA LA IDEA. 1955. Gira nacional. Compañía de Angel Pericet.

LEÓN: DESPRECIA “ESE” RECUERDO. Sí, pero otra vez fuimos. Hace poco. Setenta. Setenta y uno.

ZARZAMORA: No. La única ésa.

POROTO: PIENSA. Cincuenta y cinco. No. En esa época todavía no íbamos. Muy pibe yo. Una lástima. Me hubiera gustado vedlos actuad.

ZARZAMORA: LA ESTABA ESPERANDO. ¿Actuar? Pues a mí sola. Él era utilero.

LEÓN: SABÍA QUE SE LE VENÍA. LA FRASE LE SUENA COMO UN LATIGO EN EL OIDO. QUIERE CORTAR EL TEMA. ¿Le dijiste dónde duerme?

ZARZAMORA: MIRA A LEÓN. Aún no.

POROTO: No se moleste. En un hueco me hago un espacio yo, ¿eh?

LEÓN: Mejor por vos, che, porque te vas a tener que acomodar acá. SEÑALA EL CATRE. Acá quiere decir acá. Ni dos centímetros más, ¿oíste? Tu bolso abajo del catre y la guitarra contra la pared y punto. No quiero ver ni una sola pilcha tuya tirada por ahí. A ZARZA. Hablando de pilcha, ¿no vino Raimondi...?

ZARZAMORA: ¿Tú lo ves?

LEÓN: Me dijo que me traía una ropa. POROTO VA HACIA EL CATRE. LEÓN VUELVE SOBRE SUS PASOS. Y vos... Cuidado con esta caja. TOMA LA CAJA DE ZAPATOS. Adentro hay un ser vivo, ¿me oiste? POROTO LO MIRA ALGO ASUSTADO. Uh. ¿Qué pasa, che? ¿Tenés aprensión por los animales? Y LEVANTA DE GOLPE LA TAPA. POROTO SE ASUSTA AMAGA A IRSE HACIA ATRAS, PERO AL VER SE ALIVIA.

POROTO: DESCUBRE FESTIVO. ¡Un quelonio!

LEÓN: TAPA RAPIDAMENTE. No. Una tortuga.

POROTO: Es linda. ¿Cómo se llama?

LEÓN: LO MIRA. VERDUGUEA. Dafael. RIE SOLO. A ZARZAMORA. SE OYEN OPACOS Y POCOS APLAUSOS. Estás oyendo, vos, ¿no? Ya largan el pasodoble.

ZARZAMORA: Estoy terminando.

LEÓN: ¿Y éste?

ZARZAMORA: Hoy no.

LEÓN: ¿Cómo que no? No trabaja no come, ¿eh?

ZARZAMORA: Si no tiene ropa.

LEÓN: VENCIDO. ¡Me cache en dié! SE EMBRONCA. Raterito de cuarta... ¡se afanó la guitarra y encima salió vestido de torero a la calle!

ZARZAMORA: ACLARA A POROTO. El sordo. POROTO LA MIRA SIN ENTENDER. El anterior guitarrista.

LEÓN: ¡Che, che, che, no le des ideas vos!

ZARZAMORA: ¿Quién empezó?

LEÓN: A POROTO. Mirá, te llego a ver con los garfios donde no debés y vas a tener que tocar la viola con los codos, ¿oíste?

POROTO: No. Yo le judo. BESA LOS DEDOS EN CRUZ. No toco nada mío. Nada.

LEÓN: Más te vale.

ZARZAMORA: ¿Por qué no vas al salón y miras mi show? Le voy a pedir a Don Ramiro que te sirva un plato de sopa. ¿Tienes hambre, Ricardo?

POROTO: DISTRAIDO. ¿Eh? Lo siento. Es que nadie me llama así. Todos me dicen Podoto.

LEÓN : COMIENZA A REIR. ¡Podoto! NO PARA DE REIR HASTA LA SALIDA DE ELLOS.

POROTO: MIRA A LEÓN, RÁPIDO. No me gusta. Me voy a poned Juan Angel, me gusta.

ZARZAMORA: LE TIENDE LA MANO, LE SONRIE. TRATA DE QUE POROTO NO LE DE

BOLA A LEÓN. Juan Angel. Es bello, muy bello. Y te sienta, ¿sabes? ¿Tienes hambre, Juan Angel?
POROTO DEJA DE MIRAR A LEÓN, MIRA A LA ZARZAMORA. ASIENTE Y SALE CON ELLA.

LEÓN: ENTRE RISAS. ¡Podoto! ¡Podoto !

APAGÓN.

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Fin del fragmento de Paso Doble. Para conocer el resto del texto solicitarlo al autor por correo electrónico.E-mail: gfiore@argentores.org.ar


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sábado, 18 de julio de 2009

Alejandro Tantanian

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Obra : LA TERCERA PARTE DEL MAR
Fragmento I
El sillón frente a nosotros.
VICTORIA- Me pongo talco en la cara para borrar toda huella de vida.
Me pinto con carbón unas ojeras para acentuar una mirada sombría y vacía.
Me pinto los labios de azul pálido.
Me restriego los ojos para que parezcan inyectados en sangre.
Hago tres agujeros en una remera vieja.
Mezclo tintura roja y azafrán para la sangre.
Empapo de sangre los agujeros .Y el líquido me mancha la remera y corre cuerpo abajo.
Me tiro en la cama con los ojos fijos en el espejo.
Formo espuma con mi saliva y babeo.
Me fascino ante la visión de mi cuerpo agujereado a balazos en el espejo.
La otra persona, un viejo ermitaño que vive cerca del mar, arrastra mi cadáver hasta su ermita.
Él va vestido con harapos y decide que yo no tengo necesidad de ropas y empieza a desnudar mi cuerpo inerte.Me habla como si todavía estuviese viva.
Retira de la cama mi cuerpo, ahora desnudo, y lo deposita en el suelo.Me lava.Me tapona la concha y el culo.
Me sienta en una silla.
Me carga sobre sus hombros y me lleva cerca del mar donde me entierra.
Más tarde regresa, me desentierra y me lleva a la ermita otra vez.
Me masturba y yo puedo tener varios orgasmos.
Ya está.
Ordeno la habitación, coloco el espejo en su rincón y me doy un baño.
Debo estar enamorada de mi cuerpo muerto.
Oscuridad.
Fragmento II
Una luz enceguecedora sobre Rodrigo.
La noche parece haber cedido.
Victoria ha desaparecido.
RODRIGO ya es tiempo.
El último eslabón de la cadena.La perla que completa el collar.
El cuerpo sobre la tercera parte del mar.
El puente.La fuga.
Futura.
Una pausa.
Llevé el cuerpo a la cocina arrastrándolo hasta colocarlo encima de un plástico.
Preparé un cuenco pequeño de agua, un cuchillo de cocina y unos cuantos pañuelos de papel y bolsas de plástico.
Tuve que tomar un par de copas antes de poder empezar.
Era mi deber.Pero era duro, de todas formas, era duro.
La desnudé.
Con el cuchillo corté la cabeza.
Saltó muy poca sangre.
Llevé la cabeza a la pileta de la cocina, la lavé y la metí en una bolsa de supermercado,Luego, corté las manos y los pies.Los lavé en la pileta y los sequé.Los envolví en papel de cocina y los metí en bolsas de plástico.Hice un corte desde el ombligo hasta el esternón.Extraje los intestinos, el estómago, los riñones y el hígado.Seguí cortando por el diafragma y saqué el corazón y los pulmones.
Metí todos los órganos en una bolsa de plástico.
Luego separé la mitad superior del cuerpo de la mitad inferior.Separé los brazos y luego las piernas desde debajo de la rodilla.Coloqué las mitades en bolsas de plástico grandes de color negro.Metí el tórax y las costillas en una bolsa grande y los muslos y las nalgas en otra.Algunas partes del cuerpo estaban cubiertas de gusanos.Les tiré sal y los separé con un cepillo.
El cuerpo estaba macilento.
Una pausa.
Me entraron unas violentas ganas de vomitar.
Una pausa.
Para llevar a cabo esta disección utilicé únicamente un cuchillo de cocina; ni sierras, ni instrumentos mecánicos.
Después, escuché música.
Una pausa.
Llevé todas las bolsas hasta el mar.Las hundí.
En aquella tercera parte que pertenecía a Victoria.
El cuerpo de Victoria.
La última palabra.
El puente está terminado.Ahora podré escapar.Y estaré a salvoen la otra orilla.La luz es enceguecedora.La figura de Rodrigo se pierde en la inmensidad de la luz.
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Fin del fragmento de La tercera parte del mar. Para conocer el resto del texto solicitarlo al autor por correo electrónico.
E-mail: atantanian@argentores.org.ar
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